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Sanación bioenergética

La sanación y la salud

Sanar es recuperar la salud, que es el estado natural de todo ser vivo,  en el cual el organismo es capaz de autorregularse y de ejercer sus funciones con normalidad, y donde la energía vital fluye libremente dentro y también hacia el exterior, hacia el mundo. Estoy hablando de aumentar la armonía a nivel físico, emocional y  mental, para avanzar en el camino de la consciencia y la plenitud.

La energía vital o bioenergía

Todo lo que existe es energía vibrando a diferentes frecuencias. A través de los sentidos percibimos solo una pequeña parte de lo existente, pues nos llega aquello que vibra dentro del nuestro umbral de percepción. Nosotros también somos solo energía, percibida en forma sólida, líquida o gaseosa, como sonidos, pensamiento y emociones.

La armadura

Cada vez que no satisfacemos de forma inmediata nuestros impulsos, deseos y necesidades, la energía vital (bioenergía) movilizada queda retenida en el cuerpo en forma de tensión muscular. Con la repetición, las tensiones se hacen crónicas y bloquean, cada vez más, el flujo de la energía del organismo, impidiendo el eficaz funcionamiento de sus órganos y sus funciones.

La sanación bioenergética

Sabemos de la importancia de liberar la mente de condicionamientos, pero también sabemos que el mapa de heridas que nos limita está grabado en nuestro cuerpo, perpetuando patrones de conducta insanos que limitan nuestra vida. Deshacer estas memorias corporales es de “vital” importancia para nuestra salud.

Podemos restablecer el flujo de la energía en el organismo con la respiración consciente, la visualización y el reequilibrio energético de los chacras con lo cual saludamos y activamos las células y los órganos del cuerpo, restableciendo la buena conexión entre ellos.

Con esta experiencia de presencia y de conciencia corporal, se pone en movimiento un proceso de disolución espontánea del acorazamiento muscular, que resulta en más energía disponible para la persona. A medida que la mente va dejando de estar condicionada por un cuerpo tensionado, se amplían la visión y el mapa mental, y con ello mejoran las relaciones con uno mismo y con los demás.

Información técnica adicional

Toda emoción involucra un impulso a la acción, y las emociones reprimidas quedan  fisiológicamente enraizadas en espasmos musculares crónicos, que se agrupan en anillos de tensión que circundan el cuerpo y que afectan los órganos internos. Algunos sentimientos y recuerdos permanecen adormecidos, aunque intactos, bajo la forma de impulsos de la acción congelados en los músculos. La totalidad de estos espasmos musculares crónicos constituye una coraza muscular que nos defiende contra los estímulos del exterior, pero también contra los estímulos del interior, condicionando nuestra visión de nosotros mismos y del mundo, y nuestra relación con ambos.

“En este mundo traidor, nada es verdad ni mentira; todo es según el color, del cristal con que se mira»  Ramón de Campoamor

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